Jay Maya · Juan Maya
"Quería ver qué pasaba si mezclábamos el acordeón balcánico con ese sabor que solo tenemos en Colombia y lo envolvíamos en una atmósfera de EDM."
Siempre he creído que el acordeón y el piano tienen una forma única de contar historias, pero sentía que les faltaba un escenario donde pudieran gritar con la fuerza de hoy. No me conformé con lo que ya estaba escrito; me propuse entender cómo la elegancia de una nota de piano podía convivir con la energía cruda de un festival de electrónica. Esa búsqueda es la que me mueve cada mañana.
Cuando creé Chicas Bond Colombia, lo hice pensando en romper esa barrera invisible entre "lo culto" y "la fiesta". Quería que un cuarteto de cuerdas eléctricas se sintiera tan potente como una banda de rock o un DJ set en un club. Ver cómo el show logra que la gente se emocione con una banda sonora o un clásico reinterpretado, me confirmó que la música no tiene etiquetas, solo tiene verdades.
Mi proyecto más reciente, Colombian Balkan Beat, nace de una necesidad muy personal: la de conectar mis raíces con el mundo. Quería ver qué pasaba si mezclábamos el acordeón balcánico con ese sabor que solo tenemos en Colombia — Cumbia, Champeta, Currulao, Andino, Llanero — y lo envolvíamos en una atmósfera de EDM. El resultado es algo que el mundo no había escuchado antes.
Lo que más disfruto de estar en el escenario es ver esa conexión generacional. No hay nada que me llene más que observar a alguien que ama el folklore bailando junto a alguien que solo escucha electrónica, ambos unidos por el mismo beat. Al final, mi trabajo no es solo tocar un instrumento — es construir ese puente donde todos, sin importar de dónde vengamos, podamos encontrarnos y disfrutar de una experiencia que se sienta honesta, vibrante y, sobre todo, viva.